Gaubert
Poeta recién llegado
Como te arranco sin arrancarme?
Que jirones tomar?
Donde empiezo?
Acaso en el último trozo terminarás?
Será tan indisoluble como parece?
Cuantos yo para recomenzar?
Cuanto he de perder? Y ganar?
Porque todos queremos ganar y dejar la miseria infame
De vivir y buscar y buscar
Y no encontrar.
Que se esconde bajo la piel curtida por la costumbre?
Se extiende aún aquel que hizo?
Existe acaso el que no?
No por el tiempo, vasto como nada, si no
Porque cubre pensar, sueño y
La mirada por ambos extremos.
Pierdo mi lente, la luz no tiene por donde entrar ni por donde salir.
El sonido que embriagó cada pensamiento vivaz ya muere
Se vuelve lento y rígido, plano y sordo
Eco sin origen, sin chance de seguir retumbando
No hay piel que arrancar
Ni dientes que pulir
Se ha eliminado todo rastro de
Ser
No habían muchos más para resarcir el daño
Ni siquiera uno para germinar
Ya no se sabe si el destello encontró entrada o salida
Jamás se supo si el eco fue real
El soplo invisible y no, dejó de acariciar el silencio
Nunca hubo un trozo que salvar
Sólo el todo que arrancar.
Que jirones tomar?
Donde empiezo?
Acaso en el último trozo terminarás?
Será tan indisoluble como parece?
Cuantos yo para recomenzar?
Cuanto he de perder? Y ganar?
Porque todos queremos ganar y dejar la miseria infame
De vivir y buscar y buscar
Y no encontrar.
Que se esconde bajo la piel curtida por la costumbre?
Se extiende aún aquel que hizo?
Existe acaso el que no?
No por el tiempo, vasto como nada, si no
Porque cubre pensar, sueño y
La mirada por ambos extremos.
Pierdo mi lente, la luz no tiene por donde entrar ni por donde salir.
El sonido que embriagó cada pensamiento vivaz ya muere
Se vuelve lento y rígido, plano y sordo
Eco sin origen, sin chance de seguir retumbando
No hay piel que arrancar
Ni dientes que pulir
Se ha eliminado todo rastro de
Ser
No habían muchos más para resarcir el daño
Ni siquiera uno para germinar
Ya no se sabe si el destello encontró entrada o salida
Jamás se supo si el eco fue real
El soplo invisible y no, dejó de acariciar el silencio
Nunca hubo un trozo que salvar
Sólo el todo que arrancar.