yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tienes en ti los besos que me llenan y que faltan en mis labios,
tienes la duda de las sombras de mi tarde
y las mañanas que-a veces- me llenas con tu luz.
Tienes un ave en el nido de tus manos,
y mi suspiro que se escapa cuando pienso en lo posible
de un eterno instante junto a ti...
A cambio tengo mis caricias huerfanas de tus manos y tu aroma,
el breve instante con que a veces me contemplas
y un calendario en la espera de llenarse con tus días,
tengo para ti toda mi luz y la espera de esperarte en cada despertar.
Tengo un beso jugueton que se marchita en lo indeciso de tu voz y de tus pasos,
tengo esta tarde donde siempre faltas tu,
una sonrisa que amenaza con la ausencia
y veinticuatro horas de un reloj vacio de ti.
Tengo un silencio donde falta tu alegria,
y un hueco en este corazón vacio de esperarte,
tengo un amor que se alimenta con pensarte
y que tu no atinas a mirar.
Tengo la prisa de beber de tu saliva
y en mi pecho tu nombre hecho nudo terco y constante
y un deseo que se duerme anestesiado
porque no te decides a venir.
tienes la duda de las sombras de mi tarde
y las mañanas que-a veces- me llenas con tu luz.
Tienes un ave en el nido de tus manos,
y mi suspiro que se escapa cuando pienso en lo posible
de un eterno instante junto a ti...
A cambio tengo mis caricias huerfanas de tus manos y tu aroma,
el breve instante con que a veces me contemplas
y un calendario en la espera de llenarse con tus días,
tengo para ti toda mi luz y la espera de esperarte en cada despertar.
Tengo un beso jugueton que se marchita en lo indeciso de tu voz y de tus pasos,
tengo esta tarde donde siempre faltas tu,
una sonrisa que amenaza con la ausencia
y veinticuatro horas de un reloj vacio de ti.
Tengo un silencio donde falta tu alegria,
y un hueco en este corazón vacio de esperarte,
tengo un amor que se alimenta con pensarte
y que tu no atinas a mirar.
Tengo la prisa de beber de tu saliva
y en mi pecho tu nombre hecho nudo terco y constante
y un deseo que se duerme anestesiado
porque no te decides a venir.