nando sabido
Poeta recién llegado
Bajo tierra yacen las palabras pronunciadas
y en su silencio se perpetúa
el dolor de sus significados.
Callan los vocablos,
que hablarían
de un amor en ese instante vivo
aunque olvidado hoy,
y la angustia que ciñe a tu pérdida
convierte en inútiles los atajos,
dónde el recuerdo
eterniza el sabor amargo de mis horas.
No puedo quejarme por no haberte ilusionado,
aunque me resta el derecho
a poseer vivo tu recuerdo,
pálpito inútil
en el paisaje vencido de mi cuerpo,
que mezcla las emociones
con la evidencia de tu abandono.
y en su silencio se perpetúa
el dolor de sus significados.
Callan los vocablos,
que hablarían
de un amor en ese instante vivo
aunque olvidado hoy,
y la angustia que ciñe a tu pérdida
convierte en inútiles los atajos,
dónde el recuerdo
eterniza el sabor amargo de mis horas.
No puedo quejarme por no haberte ilusionado,
aunque me resta el derecho
a poseer vivo tu recuerdo,
pálpito inútil
en el paisaje vencido de mi cuerpo,
que mezcla las emociones
con la evidencia de tu abandono.