Bajo tu almohada,
te escucho acariciar, sonriendo, tus sueños.
Tu espalda mira a la pared el tiempo desprendido,
que se fue en la oscuridad de los días.
Bajo tu almohada,
leo los ecos que tus manos dibujan.
Tus pies se mueven buscando la meta del mañana
que aguardan, junto a la linea de salida, un suave roce.
Bajo tu almohada,
escribo el poema que tus ojos componen.
Tus brazos descansan en el regazo de un verso
abrazándolo en el lecho de tu mirada.
Bajo tu almohada,
pronuncio el luminoso anochecer de tus labios.
Tu boca silencia mi boca en un largo beso
que amanece, una vez mas, en las noches,
bajo tu almohada.
te escucho acariciar, sonriendo, tus sueños.
Tu espalda mira a la pared el tiempo desprendido,
que se fue en la oscuridad de los días.
Bajo tu almohada,
leo los ecos que tus manos dibujan.
Tus pies se mueven buscando la meta del mañana
que aguardan, junto a la linea de salida, un suave roce.
Bajo tu almohada,
escribo el poema que tus ojos componen.
Tus brazos descansan en el regazo de un verso
abrazándolo en el lecho de tu mirada.
Bajo tu almohada,
pronuncio el luminoso anochecer de tus labios.
Tu boca silencia mi boca en un largo beso
que amanece, una vez mas, en las noches,
bajo tu almohada.