susoermida
Poeta recién llegado
Dame la bala.
Mejor, dame la pistola.
Dame ese hierro frustrado.
Dame ese presagio que no
considera vidas y destruye la memoria.
Dame esa fuerza sin límites
que acaba en los linderos de la muerte.
Dame ese hierro callado que habla
antes de nombrarse.
Dame la bala.
Mejor, vamos a fundir la pistola
y dejemos que el hierro recuerde
sus orígenes.
Vamos a devolverla al légamo,
a la tierra profunda. Allí
ella se conocerá y se vestirá
de blanco almirante.
Dame la bala.
Mejor, démonos nuestra inteligencia
y dejemos el metal asqueado con un abrazo.
Mejor, dame la pistola.
Dame ese hierro frustrado.
Dame ese presagio que no
considera vidas y destruye la memoria.
Dame esa fuerza sin límites
que acaba en los linderos de la muerte.
Dame ese hierro callado que habla
antes de nombrarse.
Dame la bala.
Mejor, vamos a fundir la pistola
y dejemos que el hierro recuerde
sus orígenes.
Vamos a devolverla al légamo,
a la tierra profunda. Allí
ella se conocerá y se vestirá
de blanco almirante.
Dame la bala.
Mejor, démonos nuestra inteligencia
y dejemos el metal asqueado con un abrazo.