jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
cuando estás jodido y enfermo,
y el futuro es una nube negra que se cierne
sobre un sombrío y estéril páramo,
y te miras al espejo y no ves otra cosa
que un vejete adicto a masturbarse,
-el remedo de carnes flácidas y macilentas
que en otro tiempo fue un hombre-,
no sé qué coño esperas, pendejo huevón,
para amarrar una cuerda al balcón y anudártela al cuello,
y meterte el cañón de una pistola hasta el gaznate,
y apretar el gatillo, mientras saltas al vacío,
para morirte por dos,
de una puta vez
y el futuro es una nube negra que se cierne
sobre un sombrío y estéril páramo,
y te miras al espejo y no ves otra cosa
que un vejete adicto a masturbarse,
-el remedo de carnes flácidas y macilentas
que en otro tiempo fue un hombre-,
no sé qué coño esperas, pendejo huevón,
para amarrar una cuerda al balcón y anudártela al cuello,
y meterte el cañón de una pistola hasta el gaznate,
y apretar el gatillo, mientras saltas al vacío,
para morirte por dos,
de una puta vez
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