Loco
Poeta fiel al portal
El piano vomita alcohol a borbotones.
la voz retumba oscura en un susurro
dejando el alma deshilachada en jirones.
Un nota más entre el humo
te hará dormir entre barbitúricos,
amaneciendo desnuda y sudorosa
en brazos de sueños sucios,
dónde tú eres el compas y diosa.
Campesina con maleta en Central Park,
vestido de flores y mundo por conquistar,
joven que creía en la sonora quimera
de ser rutilante estrella de la cartelera.
Ahora vomita sangre por las mañanas,
el precio cruel y salvaje de la fama,
pagado con amor al desenfreno,
al vino, las rosas, a las noches sin sueño.
Piel seca, garganta de corteza, manos temblorosas,
aplausos en el club disparan a quemarropa,
y ella continua dejando lágrimas sonoras.
Detrás del negro telón, el hada verde la espera
para calmar la sed de su noche de pena.
la voz retumba oscura en un susurro
dejando el alma deshilachada en jirones.
Un nota más entre el humo
te hará dormir entre barbitúricos,
amaneciendo desnuda y sudorosa
en brazos de sueños sucios,
dónde tú eres el compas y diosa.
Campesina con maleta en Central Park,
vestido de flores y mundo por conquistar,
joven que creía en la sonora quimera
de ser rutilante estrella de la cartelera.
Ahora vomita sangre por las mañanas,
el precio cruel y salvaje de la fama,
pagado con amor al desenfreno,
al vino, las rosas, a las noches sin sueño.
Piel seca, garganta de corteza, manos temblorosas,
aplausos en el club disparan a quemarropa,
y ella continua dejando lágrimas sonoras.
Detrás del negro telón, el hada verde la espera
para calmar la sed de su noche de pena.
Y un susurro oscuro se abre camino,
por las sendas de su pecho hundido,
haciendo el tiempo un tesoro inalcanzable
que escapa de su figura de porcelana adorable,
en canciones de algodón con voz de hada ronca,
mientras Miles toca ascensor para el cadalso.
En el camerino reposa una rosa roja,
su corazón palpita en ritmo falso,
sabe que por media hora será el amor
de la cartera de un caimán devorador.
Y la trompeta de guadaña herrumbrosa
toca retreta para una caida gaviota
perdida en el muelle del olvido,
en el vodevil violento de silenciosas gotas
que se hizo carne mascada en un chasquido
de inicio de swing bebido y aturdido.
Davis limpia su ardiente metal
y besa su frente de aroma a cristal.
Susurro silencioso de luz apagada
y la última melodía se funde con la nada.
por las sendas de su pecho hundido,
haciendo el tiempo un tesoro inalcanzable
que escapa de su figura de porcelana adorable,
en canciones de algodón con voz de hada ronca,
mientras Miles toca ascensor para el cadalso.
En el camerino reposa una rosa roja,
su corazón palpita en ritmo falso,
sabe que por media hora será el amor
de la cartera de un caimán devorador.
Y la trompeta de guadaña herrumbrosa
toca retreta para una caida gaviota
perdida en el muelle del olvido,
en el vodevil violento de silenciosas gotas
que se hizo carne mascada en un chasquido
de inicio de swing bebido y aturdido.
Davis limpia su ardiente metal
y besa su frente de aroma a cristal.
Susurro silencioso de luz apagada
y la última melodía se funde con la nada.
Dedicado A.E.P con todo mi cariño.
Última edición: