Julián García Ortiz
Exp..
Como una flor radiante
de azul, púrpura y oro,
nacida en algún mágico
jardín de claridad,
te vi pasar un día
nimbada por un coro
de dianas cristalinas
bajo la inmenidad.
Reían tus colores
con un reir sonoro,
donde vibraba el alma guerrera
de otra edad;
y entonces te bendije
como el mayor tesoro:
diadema de una cumbre
y amor de mi heredad.
¡Bandera de mi Patria!
Tu infancia victoriosa
la ungieron en la cumbre
las águilas insignes
y el épico león,
y así, nimbada en gloria,
en libertad y en lumbre,
como un iris que fuera
diadema de una cumbre,
te llevo desplegada
sobre mi corazón.
(1936)
de azul, púrpura y oro,
nacida en algún mágico
jardín de claridad,
te vi pasar un día
nimbada por un coro
de dianas cristalinas
bajo la inmenidad.
Reían tus colores
con un reir sonoro,
donde vibraba el alma guerrera
de otra edad;
y entonces te bendije
como el mayor tesoro:
diadema de una cumbre
y amor de mi heredad.
¡Bandera de mi Patria!
Tu infancia victoriosa
la ungieron en la cumbre
las águilas insignes
y el épico león,
y así, nimbada en gloria,
en libertad y en lumbre,
como un iris que fuera
diadema de una cumbre,
te llevo desplegada
sobre mi corazón.
(1936)