JUANMAROMO
Poeta recién llegado
Hoy me entrego a tus celos
con las manos vacías
y los ojos hundidos
en mil noches perdidas.
Hoy me lanzo a tu arena
sin capote ni espada
mientras suenan clarines
que acuchillan mi espalda,
que preludian silencios
de amenazas veladas,
banderillas de fuego
en el lomo del alma.
Hoy enfilo tu sombra
y empuñando mil nadas
te jaleo en los medios
mientras busco palabras
para usar de muleta
y aguantar tu arrancada.
Pero sé que es inútil,
tus pezuñas escarban
en la arena encendida
chispeando amenazas,
y tus fieros pitones
mi esperanza desgarran.
Cuando muera la tarde
y la luna se encienda,
ensartado en tu pecho
besaré tus heridas
y mis labios quebrados
por la fiebre y la ira
llenarán con su sangre
mis cuartillas vacías.
con las manos vacías
y los ojos hundidos
en mil noches perdidas.
Hoy me lanzo a tu arena
sin capote ni espada
mientras suenan clarines
que acuchillan mi espalda,
que preludian silencios
de amenazas veladas,
banderillas de fuego
en el lomo del alma.
Hoy enfilo tu sombra
y empuñando mil nadas
te jaleo en los medios
mientras busco palabras
para usar de muleta
y aguantar tu arrancada.
Pero sé que es inútil,
tus pezuñas escarban
en la arena encendida
chispeando amenazas,
y tus fieros pitones
mi esperanza desgarran.
Cuando muera la tarde
y la luna se encienda,
ensartado en tu pecho
besaré tus heridas
y mis labios quebrados
por la fiebre y la ira
llenarán con su sangre
mis cuartillas vacías.