Camy
Camelia Miranda
El páramo de las montañas se surten del desvelo,
desnudan los surcos en la sombra
mientras las estrellas forman un arnés
sujetando cada deseo como si fuera el último
y el silencio
con su compás,
asienta la mirada,
descorre el velo de mis labios;
-entonando una línea prófuga-
que humedece el viento de una quimera.
Ya sin mediar con la razón
vuela
vuela
vuela
el hito del pensamiento
Y con cada respiro de la noche,
se extiende una sábana de palabras;
cortas,
precisas
y especialmente,
cercanas.
Todas,
al borde de consumir con su rocío,
la breve historia de su albedrío…
Y con cada respiro de la noche,
se extiende una sábana de palabras;
cortas,
precisas
y especialmente,
cercanas.
Todas,
al borde de consumir con su rocío,
la breve historia de su albedrío…