Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cierro la puerta, de aquí no sale nadie,
ese beso con dulce caramelo
hizo fiesta en mí, como un pasacalle
y sufro vértigo, ¡cuánto te quiero!
Podría ponerme como sombra en tu mejilla,
acomodar cada luz de esta ciudad,
hacer barbacoa un domingo en tu barbilla
y pedirte que me ames sin piedad.
Corazoncito, no me tortures tanto,
fíjate que mi alma va a estallar,
si no me besas, voy a ahogarme en llanto
y mis heridas no van a sanar.
Dicen que hay besos que curan los amores
que se evaporan en cada amanecer,
entre mi alcoba no tengo colores,
si te desnudas, prometo enloquecer.
Barbacoa un domingo en tu barbilla
y el lunes vuelvo a trabajar,
Eva querida, toma mi costilla
y dame un beso que me ponga a sudar.
Corazoncito, corazoncito,
date la vuelta, acércate al lugar,
entre tus brazos hoy me debilito
y entre tu boca no me canso de remar.
ese beso con dulce caramelo
hizo fiesta en mí, como un pasacalle
y sufro vértigo, ¡cuánto te quiero!
Podría ponerme como sombra en tu mejilla,
acomodar cada luz de esta ciudad,
hacer barbacoa un domingo en tu barbilla
y pedirte que me ames sin piedad.
Corazoncito, no me tortures tanto,
fíjate que mi alma va a estallar,
si no me besas, voy a ahogarme en llanto
y mis heridas no van a sanar.
Dicen que hay besos que curan los amores
que se evaporan en cada amanecer,
entre mi alcoba no tengo colores,
si te desnudas, prometo enloquecer.
Barbacoa un domingo en tu barbilla
y el lunes vuelvo a trabajar,
Eva querida, toma mi costilla
y dame un beso que me ponga a sudar.
Corazoncito, corazoncito,
date la vuelta, acércate al lugar,
entre tus brazos hoy me debilito
y entre tu boca no me canso de remar.