JSoriano
Poeta recién llegado
Esto lo escribí después de ver en el noticiero las noticias que a este otro lado del charco nos llegaban desde esa localidad argentina donde un policía había matado a un niño de quince año cuando éste huía.
Las flores que vistió la primavera
de un mayo que moría en Bariloche
embisten con los cuernos de la noche
contra el blanco arlequín de su bandera.
Esputos carmesís en la remera,
Abel contra Caín como gran broche,
los Nadies se hacen eco del reproche,
de la sangre infantil sobre la acera.
Qué mal ejemplo, balas contra piedras,
qué furia imbécil, piedras contra balas,
haciendo a la Justicia un mal esguince.
Se manchan del veneno de las hiedras
las blancas plumas tristes de las alas
del niño que jamás pasó de quince.
Las flores que vistió la primavera
de un mayo que moría en Bariloche
embisten con los cuernos de la noche
contra el blanco arlequín de su bandera.
Esputos carmesís en la remera,
Abel contra Caín como gran broche,
los Nadies se hacen eco del reproche,
de la sangre infantil sobre la acera.
Qué mal ejemplo, balas contra piedras,
qué furia imbécil, piedras contra balas,
haciendo a la Justicia un mal esguince.
Se manchan del veneno de las hiedras
las blancas plumas tristes de las alas
del niño que jamás pasó de quince.