rrs22tauro
Poeta recién llegado
Buenas noches. Soy Rolando Rojas Salguero. Acabo de terminar un poema que me gusta mucho. Es un homenaje a los combatientes bolivianos y paraguayos de la guerra del Chaco. El poema se llama "Batalla de Boquerón".
Batalla de Boquerón
Autor: Rolando Rojas Salguero
En tu canto, tu soldado boliviano…
En tu febril canto…
Está la eterna valentía
De un hombre empujado frente al infierno;
Frente y en medio de ese "infierno verde…"
Como lo llamaban…
Frente y en medio de ese desierto sin límites;
Tierra de “diestros matacos” y de “rápidos guaraníes”,
Que adornan sus chozas con espinos,
Y se regocijan “enamorados…”
En jardines de “caraguatas…”
Desierto con “hirviente” flama,
Donde tantos como tu murieron de sed…
O de hambre o de bala
O con disentería, avitaminosis o malaria…
Con un suplicio mucho mayor
Que el de los antiguos torturados
Del tártaro helénico.
Tú, soldado boliviano,
En el “Fortín Boquerón” fuiste el primero
En rugir como fiero león…
El bosque y el desierto;
Y el llano de difícil orientación;
Bajo un sol metálico de oro
Fundiendo las nucas de los soldados.
Hacían de sus cuerpos:
Secos cadáveres que respiran y trabajan…
Eran Paraguay y Bolivia:
Dos “cuchillos largos…”
Dos “machetes ensangrentados…”
Clavados en el estómago de “América del Sur”.
La juventud moría…
Generaciones enteras eran tragadas por la muerte…
Y tal fue tu ímpetu, soldado boliviano…
Y fue tan grande la bravura paraguaya…
Que en la “Batalla de Boquerón”
Los dioses respiraron hondo,
Después de ver el frenético cañoneo
De miles de “metálicos jaguares rugientes:”
Ametralladoras pesadas y artillería de obuses…
Reventando, perforando y cercenando…
“Comiendo carne…”
Jugando con la sagrada vida…
En una orgía de “violencia industrial”
Sobre los pobres cuerpos
De esforzados combatientes paraguayos y bolivianos…
Así fue esta batalla
De “cerco” y “resistencia”.
De “victoria paraguaya…”
Y de “tesón boliviano…”
Gloria eterna a todos los combatientes “bolivianos” y “paraguayos”
De la “Batalla de Boquerón”.
Batalla de Boquerón
Autor: Rolando Rojas Salguero
En tu canto, tu soldado boliviano…
En tu febril canto…
Está la eterna valentía
De un hombre empujado frente al infierno;
Frente y en medio de ese "infierno verde…"
Como lo llamaban…
Frente y en medio de ese desierto sin límites;
Tierra de “diestros matacos” y de “rápidos guaraníes”,
Que adornan sus chozas con espinos,
Y se regocijan “enamorados…”
En jardines de “caraguatas…”
Desierto con “hirviente” flama,
Donde tantos como tu murieron de sed…
O de hambre o de bala
O con disentería, avitaminosis o malaria…
Con un suplicio mucho mayor
Que el de los antiguos torturados
Del tártaro helénico.
Tú, soldado boliviano,
En el “Fortín Boquerón” fuiste el primero
En rugir como fiero león…
El bosque y el desierto;
Y el llano de difícil orientación;
Bajo un sol metálico de oro
Fundiendo las nucas de los soldados.
Hacían de sus cuerpos:
Secos cadáveres que respiran y trabajan…
Eran Paraguay y Bolivia:
Dos “cuchillos largos…”
Dos “machetes ensangrentados…”
Clavados en el estómago de “América del Sur”.
La juventud moría…
Generaciones enteras eran tragadas por la muerte…
Y tal fue tu ímpetu, soldado boliviano…
Y fue tan grande la bravura paraguaya…
Que en la “Batalla de Boquerón”
Los dioses respiraron hondo,
Después de ver el frenético cañoneo
De miles de “metálicos jaguares rugientes:”
Ametralladoras pesadas y artillería de obuses…
Reventando, perforando y cercenando…
“Comiendo carne…”
Jugando con la sagrada vida…
En una orgía de “violencia industrial”
Sobre los pobres cuerpos
De esforzados combatientes paraguayos y bolivianos…
Así fue esta batalla
De “cerco” y “resistencia”.
De “victoria paraguaya…”
Y de “tesón boliviano…”
Gloria eterna a todos los combatientes “bolivianos” y “paraguayos”
De la “Batalla de Boquerón”.