Ishmael
Poeta recién llegado
Ven, bautiza mis labios con tu boca, permíteme mostrarte que el tiempo se equivoca, que de una u otra manera él sí se detiene, hazlo con pasión que el frenesí nos sostiene, ya sin lapso de segundos, levitamos hacia nuestro edén juntos, tras una ruta de mil caricias en un trayecto sobre tu cuello.