Arranca las venas de mi cuerpo,
bebete la sangre que las recorre,
debora si hace falta hasta mi misma alma.
Pero no me arrincones en el olvido mas profundo,
porque me abrasa ese infierno demoledor.
Dejame rozar con mis dedos la seda de tu piel,
siempre tan tersa y fresca como la primavera.
Dejame entrar dentro de ti,
en el templo de tu cuerpo esbelto y humedo.
Deseo lo inaudito,
encontrarte en tu intimidad mas melancolica,
hacerte compañia en tu soledad desgarradora,
decirte que te quiero y el eco de mi voz resuene en la eternidad.
Extiendeme la palma de tu mano con confianza,
mirandome a los ojos con dulzura y pasión.
Deja que nuestro amor se incendie y prenda a nuestro futuros hijos,
quiero morir y que tu mueras amandome,
porque todo no acaba aqui ni mucho menos,
tan solo empieza hasta la eternidad.
bebete la sangre que las recorre,
debora si hace falta hasta mi misma alma.
Pero no me arrincones en el olvido mas profundo,
porque me abrasa ese infierno demoledor.
Dejame rozar con mis dedos la seda de tu piel,
siempre tan tersa y fresca como la primavera.
Dejame entrar dentro de ti,
en el templo de tu cuerpo esbelto y humedo.
Deseo lo inaudito,
encontrarte en tu intimidad mas melancolica,
hacerte compañia en tu soledad desgarradora,
decirte que te quiero y el eco de mi voz resuene en la eternidad.
Extiendeme la palma de tu mano con confianza,
mirandome a los ojos con dulzura y pasión.
Deja que nuestro amor se incendie y prenda a nuestro futuros hijos,
quiero morir y que tu mueras amandome,
porque todo no acaba aqui ni mucho menos,
tan solo empieza hasta la eternidad.