L
Luis Miguel Rubio Domingo
Invitado
Condúceme al altar secreto de tu vientre
Pues no hay mayor juguete que tu garganta.
Bebe de mí cuanto plazcas,
Que hay más deseo en tu sed
Del que corre por mis venas.
No me importa navaja o dentadura
Si el fruto de mi pasión inunda tu boca.
El pálpito viscoso de mi cuerpo
Es un odre de sangre y amor
Es tu alimento.
Pues no hay mayor juguete que tu garganta.
Bebe de mí cuanto plazcas,
Que hay más deseo en tu sed
Del que corre por mis venas.
No me importa navaja o dentadura
Si el fruto de mi pasión inunda tu boca.
El pálpito viscoso de mi cuerpo
Es un odre de sangre y amor
Es tu alimento.