Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo no puedo beber
porque en el vino,
se duerme tu desdén
y al despertar,
revive su martirio.
Yo no puedo beber.
Pero al beber,
¡triunfa mi fantasía!:
¿Los amigos?
¡Desertores!
¡Los mejores!
Y el amor, tu amor,
lo mismo.
Mas no puedo beber
porque en el vino,
se duerme tu desdén,
y al despertar,
revive su martirio.
Sin embargo,
sin beber, sin fantasía,
no me amarías.
No tendría amigos.
¡Se rompería mi corazón!
No sé que es peor:
en mis cabales yo,
jamás escribiría
lo que escribo.
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