Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
¡Bella dama del camino!
¿Quieres andarlo conmigo?
¿Quién eres tú que con tanta alegría
me invitas así a recorrer la vida?
Soy la espiga del trigo verde
que espera su madurez inevitable,
creciendo en grosor y en altura
cada día que pasa gano en cordura.
¡Bella dama de la aurora!
¿Quieres contemplar Venus conmigo?
¿Y tú quién eres pequeño salvaje
que desatas tus pasiones con ese coraje?
Soy la gota del rocío
que subirá a una nube inexorablemente
cuando los rayos del sol en mi se posen
y el calor que desprenden me evaporen.
¡Bella dama de la noche!
¿Quieres recorrer el firmamento
en busca del tiempo de los hombres?
¿En busca de amores y lamentos?
Y, esta vez, ¿quién me habla?
¿Quién a mi se dirige
para proponerme tan dura carga?
Soy la estrella errante,
fugaz del tiempo, duro un instante.
¡Únete a mi ahora o ya nunca,
nunca más podrás hacerlo!
Sólo paso por aquí una vez,
y sólo una vez te lo pediré.
Recorreremos miles de galaxias,
millones de estrellas,
tantos años y vidas
que no podrás detenerte en ellas.
Será un viaje ajetreado, voraginoso,
accidentado, inimaginable, poderoso.
Pero tuya es la decisión:
¡Bella dama de la noche!
¿Vienes al universo conmigo o no?
¿Quieres andarlo conmigo?
¿Quién eres tú que con tanta alegría
me invitas así a recorrer la vida?
Soy la espiga del trigo verde
que espera su madurez inevitable,
creciendo en grosor y en altura
cada día que pasa gano en cordura.
¡Bella dama de la aurora!
¿Quieres contemplar Venus conmigo?
¿Y tú quién eres pequeño salvaje
que desatas tus pasiones con ese coraje?
Soy la gota del rocío
que subirá a una nube inexorablemente
cuando los rayos del sol en mi se posen
y el calor que desprenden me evaporen.
¡Bella dama de la noche!
¿Quieres recorrer el firmamento
en busca del tiempo de los hombres?
¿En busca de amores y lamentos?
Y, esta vez, ¿quién me habla?
¿Quién a mi se dirige
para proponerme tan dura carga?
Soy la estrella errante,
fugaz del tiempo, duro un instante.
¡Únete a mi ahora o ya nunca,
nunca más podrás hacerlo!
Sólo paso por aquí una vez,
y sólo una vez te lo pediré.
Recorreremos miles de galaxias,
millones de estrellas,
tantos años y vidas
que no podrás detenerte en ellas.
Será un viaje ajetreado, voraginoso,
accidentado, inimaginable, poderoso.
Pero tuya es la decisión:
¡Bella dama de la noche!
¿Vienes al universo conmigo o no?