hugoescritor
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amada, cruel amada...
Tan bella como indiferente
y para mi mal, tan lejana.
Con tus manos de niña
más de uñas afiladas,
como a una flor marchita
me deshojaste el alma.
Altiva e indolente
y hasta tal vez hastiada,
sus restos arrojaste
sin importarte nada.
Luego, te marchaste,
sin volver la cara.
Bella, definitiva y fatal,
como una daga.