Ricardo Alvarez
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡ Aquí yace una pobre princesa ¡
de aire vano su belleza se enriqueció,
una corona de oro por cabeza,
Mustio pétalo en mano nunca floreció.
Su vida fue trágica, de hojalata.
Soñó la caricia rustica de un labrador,
la llama ardiente de un hogar y
labios que le pronunciaran su amor.
¡ Pobre princesa ¡ pasajera de la vida.
El desencanto le hizo una guiñada.
La llevaron en un abril sin gloria.
Se durmió sola, al borde de la ribera.
Tan breve su canto , que
el pueblo no recuerda su melodía.
de aire vano su belleza se enriqueció,
una corona de oro por cabeza,
Mustio pétalo en mano nunca floreció.
Su vida fue trágica, de hojalata.
Soñó la caricia rustica de un labrador,
la llama ardiente de un hogar y
labios que le pronunciaran su amor.
¡ Pobre princesa ¡ pasajera de la vida.
El desencanto le hizo una guiñada.
La llevaron en un abril sin gloria.
Se durmió sola, al borde de la ribera.
Tan breve su canto , que
el pueblo no recuerda su melodía.