crgomez
Poeta recién llegado
Bello ángel,
ángel peregrino,
sutilmente batiste tus alas,
lograste mover las cortinas,
de mi domicilio,
pierdo a una amiga,
quizás pierdo otro látido,
de mi corazón,
quedo nuevamente,
mirando al cielo,
esperando su retorno.
Debajo de su piel,
contemplé la otra,
reflejo de mi piel,
la tuve tan cerca dios mío,
pero no fui capaz,
bello ángel,
angel peregrino,
te marchas,
justo en el momento,
en que empezaba a creer en mí,
en el momento en que te descubrí.
Mi ángel,
euritmico, gracioso,
tus púpilas gentiles,
se me revelaron,
no así tu cuerpo, tus manos,
en tu dezplazamiento,
pude apreciar lo divino,
mi comprensión,
yo, pobre mortal,
ante la maravilla de tu cuerpo,
confieso mi pecado, ante tu reino.
Dedicado.
ángel peregrino,
sutilmente batiste tus alas,
lograste mover las cortinas,
de mi domicilio,
pierdo a una amiga,
quizás pierdo otro látido,
de mi corazón,
quedo nuevamente,
mirando al cielo,
esperando su retorno.
Debajo de su piel,
contemplé la otra,
reflejo de mi piel,
la tuve tan cerca dios mío,
pero no fui capaz,
bello ángel,
angel peregrino,
te marchas,
justo en el momento,
en que empezaba a creer en mí,
en el momento en que te descubrí.
Mi ángel,
euritmico, gracioso,
tus púpilas gentiles,
se me revelaron,
no así tu cuerpo, tus manos,
en tu dezplazamiento,
pude apreciar lo divino,
mi comprensión,
yo, pobre mortal,
ante la maravilla de tu cuerpo,
confieso mi pecado, ante tu reino.
Dedicado.