Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Bendecida
Bendecida por la vida,
por Dios y sus designios.
Una casa, una familia,
mi madre que sembró en mí
semillas de buen trigo.
Bendecida y agradecida,
por tantos bienes espirituales
recibidos,
que se derraman en torrente,
paz, alegría y tristeza,
condimentos de la existencia.
Tengo amigos a raudales.
Bendecida pródigamente,
poseo oídos, ojos,
manos y pies,
para escuchar,
admirar la naturaleza y acariciarla,
puedo ir donde deseo.
Bendecida con errores
y virtudes,
de los errores aprendo,
en las virtudes me fortalezco.
Fabiana Piceda
Fabiana Piceda