Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay una bendición para mí
esta noche en la que me ha golpeado la mano enemiga.
Una bendición lejana
para apartarme del frio de la noche
llena de insectos comecarne.
Una bendición que desde hace mucho tiempo
nadie me daba,
nadie me amaba.
El calor es enorme y la sensación
no deja lugar a dudas
que después de los golpes
cura el alma la bendición
que madre bendita prodiga a una hija
en medio de la violencia servida
en su piel.
Tengo una bendición en medio de la tristeza.
La magnífica bendición de un amor
para el alma que no arranca
del suelo la mirada,
yo.
esta noche en la que me ha golpeado la mano enemiga.
Una bendición lejana
para apartarme del frio de la noche
llena de insectos comecarne.
Una bendición que desde hace mucho tiempo
nadie me daba,
nadie me amaba.
El calor es enorme y la sensación
no deja lugar a dudas
que después de los golpes
cura el alma la bendición
que madre bendita prodiga a una hija
en medio de la violencia servida
en su piel.
Tengo una bendición en medio de la tristeza.
La magnífica bendición de un amor
para el alma que no arranca
del suelo la mirada,
yo.