Gerardo Lugo
Cuervo gris
Benditos los que sueñan, pues suyo es el mundo de lo imposible, de lo intangible, de lo invisible.
Benditos quienes comparten lo que no poseen, pues su fortuna es inmensa y su dicha no tendrá comparación.
Benditos los que han sufrido, pues han conocido el dolor y entendido que a través de él sabemos que estamos vivos.
Benditos los que tienen miedo, pues de no ser por ellos no existiría la verdadera valentía; la que viene del corazón.
Malditos los que fueron corrompidos, pues sucumbieron ante las tentaciones de lo material y lo insano.
Malditos los que hieren, pues su castigo será morir desangrados agonizando con ardor en las venas.
Malditos quienes odian, pues beben del más puro y letal de los venenos, aquel que no duele pero consume el alma.
Benditos y malditos los que aman y son amados pues suya es la pasión de los corazones latentes, cuyo dulce gozo es eterno.
Benditos quienes comparten lo que no poseen, pues su fortuna es inmensa y su dicha no tendrá comparación.
Benditos los que han sufrido, pues han conocido el dolor y entendido que a través de él sabemos que estamos vivos.
Benditos los que tienen miedo, pues de no ser por ellos no existiría la verdadera valentía; la que viene del corazón.
Malditos los que fueron corrompidos, pues sucumbieron ante las tentaciones de lo material y lo insano.
Malditos los que hieren, pues su castigo será morir desangrados agonizando con ardor en las venas.
Malditos quienes odian, pues beben del más puro y letal de los venenos, aquel que no duele pero consume el alma.
Benditos y malditos los que aman y son amados pues suya es la pasión de los corazones latentes, cuyo dulce gozo es eterno.
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