¡Bendita aparición!
Anoche te soñé
¡bendita aparición!
La luna plateaba mi ventana,
tú eras el agua fresca
en su sonora copla,
suspiro de mis sueños
que a tu tacto mi pena envejecía.
Anoche te soñé
y tú venías fresca con tu brisa,
esa brisa que evoca la fragancia
virginal del pasado,
después yo era aquel sauce
doblándose en el río...
para sentir tu beso.
Luis