José María de Benito
Poeta recién llegado
BERENICE
Tantas las vueltas del tiovivo de mi cabeza
Tantos los años girando en torno a sí
Tantos paseos universales buscando
Tantas veces desesperado.
Lejos
Lejos del mundo real
Lejos del que sabía era verdad, más le huía
Lejos de lo querido, por miedo
A mí mismo
Mucho el dolor y la angustia
Muchos días de soledad
Muchos reproches en mi línea de flotación
En el borde de mi mente.
Cuanta belleza apareció contigo. Toda.
Cuanta la luz que arrojaste a mi vida
Cuanto allanaste el camino
Cuanto veo ahora, y cuan bello
Me has dado los hijos
Me has dado el amor
Me has sufrido, hasta el día en que moría
Me has hecho feliz
Berenice, cuanto bien.
Hubiera dejado un día
Que me llevara la corriente
Y tú quisiste quererme. Gracias, Berenice
Amor.
Tantas las vueltas del tiovivo de mi cabeza
Tantos los años girando en torno a sí
Tantos paseos universales buscando
Tantas veces desesperado.
Lejos
Lejos del mundo real
Lejos del que sabía era verdad, más le huía
Lejos de lo querido, por miedo
A mí mismo
Mucho el dolor y la angustia
Muchos días de soledad
Muchos reproches en mi línea de flotación
En el borde de mi mente.
Cuanta belleza apareció contigo. Toda.
Cuanta la luz que arrojaste a mi vida
Cuanto allanaste el camino
Cuanto veo ahora, y cuan bello
Me has dado los hijos
Me has dado el amor
Me has sufrido, hasta el día en que moría
Me has hecho feliz
Berenice, cuanto bien.
Hubiera dejado un día
Que me llevara la corriente
Y tú quisiste quererme. Gracias, Berenice
Amor.