Mientras bebo inspiración con un réquiem de fondo.
El réquiem es nuestra canción,
que me quedé al final como herencia
tras la muerte de los pálpitos,
de rezos a un altar de esqueleto.
Heredo una bella canción que machaca a los hombres,
que tan sólo aborrezco por tanto quererla; como a ti.
Bésala mientras sus labios sigan rojos dice el violín.
¡Já! Si ni siquiera logro saber si tenías labios
o si era una balsa de almas a la deriva, un cura
abultado por su pederastia lasciva. No recuerdo si te amaba,
si quería follarte hasta dejarte sin pupilas, o si me encapriché
de unos pechos con vida, y sin sentimientos.
Bésala Me repite. Hago el mismo caso
omiso a las advertencias de los cigarrillos de sangre.
¿Aún esperas que sea reptil mugriento que a tu coño
vaya a buscar entre rastros de putas? Si mi iris te buscara,
sería para decirte que me quedé ciego por tu subnormalidad.
Sus labios siguen rojos prosigue el diablo sodomizado.
Labios labios de hiel. Labios sin salida, sin entrada,
cerrado por vacaciones latentes.
A tomar por culo. Bésame tú. Besa mis genitales, cuéntales
lo que no fuiste capaz de contarle a mi polla libre de impuestos.
Cuéntales por qué no te beso, y por qué tus caricias se volvieron
en lobos buscando una cordura para darle muerte.
Ahora que lo pienso, mis tumores ensordecerán mis huevos,
al igual que tu ego se aturdió a modo suicida, contar de no escuchar
las escusas prenatales de mis pantalones de cien euros
Hay mejores cosas que hacer antes de ir a un funeral
sin cadáver al que velar y envidiar, mejor que caer desde una nube
para aterrizar forzosamente en el aeropuerto de Satán, mejor que
llorar ginebra en un vaso sin límite, orinar sangre a las finas hierbas.
Hay más motivos por los que beber que por una zorra sin bozal.
Pero no hay existencias de algo que supere borrar de una mente
más loca que tu vagina sin sujetador, como olvidarte.
"Bésala mientras sus labios siguen rojos...".Prefiero esperar
a que se petrifiquen en condenas capitales.