VICTOR SANTA ROSA
Poeta fiel al portal
BESAME.
Bésame y estremece mis sensuales cielos,
impregna en mis labios la esencia de tu aliento,
recorre pleno mi cuerpo sin prejuicios ni recelos
que esta piel desnuda te dirá lo que siento.
Esa piel amante que estremece en cada caricia,
rendida al deseo ante el fulgor de añorados besos,
es desgrane de emociones cuál hoja marchita caída;
Desnudez del árbol cómo tu cuerpo entre mis brazos.
Esta Piel que persevera lozana y amante,
aguardando paciente ese sensual agasajo,
es cómo la flor que en el invierno congelante,
guarda en tierra su belleza brotando desde abajo.
Mis ansias languidecen al embrujo de tus labios,
postrándose el alma a la frescura de tu aliento.
Esa paz que prodigan tus virginales santuarios,
hacen olvidar el reloj detenido en tu tiempo.
Eres amante que sublimiza mi fe en el amor,
la perseverante caricia que prodiga ternura.
Disipa de mis adentros la nostalgia y el dolor
la magia de tus labios que ofrendan su dulzura.
Bésame sin cesar en todo tiempo y en cada lugar,
en el frío invierno, el gris otoño o el dorado estío.
El mar de sus apacibles playas no se puede alejar
Y sin importar tiempo o lugar, tu palpitar es el mío.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOS SANTA ROSA),
Cincinnati, Octubre 31 del 2009.
Bésame y estremece mis sensuales cielos,
impregna en mis labios la esencia de tu aliento,
recorre pleno mi cuerpo sin prejuicios ni recelos
que esta piel desnuda te dirá lo que siento.
Esa piel amante que estremece en cada caricia,
rendida al deseo ante el fulgor de añorados besos,
es desgrane de emociones cuál hoja marchita caída;
Desnudez del árbol cómo tu cuerpo entre mis brazos.
Esta Piel que persevera lozana y amante,
aguardando paciente ese sensual agasajo,
es cómo la flor que en el invierno congelante,
guarda en tierra su belleza brotando desde abajo.
Mis ansias languidecen al embrujo de tus labios,
postrándose el alma a la frescura de tu aliento.
Esa paz que prodigan tus virginales santuarios,
hacen olvidar el reloj detenido en tu tiempo.
Eres amante que sublimiza mi fe en el amor,
la perseverante caricia que prodiga ternura.
Disipa de mis adentros la nostalgia y el dolor
la magia de tus labios que ofrendan su dulzura.
Bésame sin cesar en todo tiempo y en cada lugar,
en el frío invierno, el gris otoño o el dorado estío.
El mar de sus apacibles playas no se puede alejar
Y sin importar tiempo o lugar, tu palpitar es el mío.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOS SANTA ROSA),
Cincinnati, Octubre 31 del 2009.