Beso clandestino

AarónGB

Poeta recién llegado
Mandatorio es tu beso clandestino
en las noches en que eres toda mía,
en tu vientre, hay olor a poesía
y en tu boca el sabor de lo divino.

Que nos abra la puerta del destino,
la carica de amor que se escondía,
debajo de aquel miedo que tenía,
de ser del corazón un inquilino.

Y que Dios nos perdone este pecado
de tomarnos el tiempo en nuestras manos,
que sostiene en el acto nuestra esencia.

La sentencia la acato arrodillado,
que se entienda que somos tan humanos,
que al instante perdemos la conciencia.

Aarón García
 
Mandatorio es tu beso clandestino
en las noches en que eres toda mía,
en tu vientre, hay olor a poesía
y en tu boca el sabor de lo divino.

Que nos abra la puerta del destino,
la carica de amor que se escondía,
debajo de aquel miedo que tenía,
de ser del corazón un inquilino.

Y que Dios nos perdone este pecado
de tomarnos el tiempo en nuestras manos,
que sostiene en el acto nuestra esencia.

La sentencia la acato arrodillado,
que se entienda que somos tan humanos,
que al instante perdemos la conciencia.

Aarón García
Bueno, aquí claramente estás comenzando a desplegar tus enormes alas. Que sea un fantástico vuelo. Saludos cordiales para ti Aarón.
 
Mandatorio es tu beso clandestino
en las noches en que eres toda mía,
en tu vientre, hay olor a poesía
y en tu boca el sabor de lo divino.

Que nos abra la puerta del destino,
la carica de amor que se escondía,
debajo de aquel miedo que tenía,
de ser del corazón un inquilino.

Y que Dios nos perdone este pecado
de tomarnos el tiempo en nuestras manos,
que sostiene en el acto nuestra esencia.

La sentencia la acato arrodillado,
que se entienda que somos tan humanos,
que al instante perdemos la conciencia.

Aarón García
Bello poema de amor y deseo escrito son sutileza y certera sensibilidad. Me ha gustado mucho amigo Aarón. Un abrazo. Paco.
 
Pecar como Dios manda, se trata de eso. Divino pecado de besos en las sombras.
Me encantó el clima de tu poema.
Saludos :)
 
Mandatorio es tu beso clandestino
en las noches en que eres toda mía,
en tu vientre, hay olor a poesía
y en tu boca el sabor de lo divino.

Que nos abra la puerta del destino,
la carica de amor que se escondía,
debajo de aquel miedo que tenía,
de ser del corazón un inquilino.

Y que Dios nos perdone este pecado
de tomarnos el tiempo en nuestras manos,
que sostiene en el acto nuestra esencia.

La sentencia la acato arrodillado,
que se entienda que somos tan humanos,
que al instante perdemos la conciencia.

Aarón García



Excelente Soneto estimado Aarón....:rolleyes:....
 

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