Maximiliano Teyssier
Poeta recién llegado
La confesión de dos amantes,
Unas fuertes manos acarician su hermosa faz,
Unos ojos azules suplicantes,
En cuyo beso desean encontrar tan anhelada paz.
De sus ojos el dolor ella intenta contener;
Las miradas se prolongan sin hablar.
El cerezo ya está en flor las hojas caen,
Una lágrima se escapa del azul del mar.
Con su fuerte mano limpia la mejilla de su amada,
Es inútil, el océano ha comenzado a desbordar.
Con sus pardos ojos busca su mirada;
Ojos pardos y azules, las lágrimas no pueden sosegar.
Un par de mejillas húmedas, unos labios que se atraen,
Un beso entre lágrimas durará un segundo más.
El cerezo ya está en flor, nuevas promesas trae
Sus ojos azules suplicantes por fin encontraron paz.