Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
De modo que en la alteridad
de mis manos, emerges
primigenia sicalíptica,
desde un infinito que objetiva
y pernota sobre tu espalda.
Me inmunizas de ayeres,
me nutres de sed
cuando emerges en tu cuerpo celeste.
Hay sombras sublimando ecos ante el reflejo,
mutando instintos,
hasta condensarse.
Y luego simplemente dice “te quiero”
-Sí, te quiero-
Un prisma como si el alma,
guardar su ascenso y descenso
en un único beso.
Última edición: