ANTHUA62
El amor: agua de vida y esperanza...
...Acurrucòse la Luna
cobijàndose con estrellas
mientras cantaba un cometa
para arrullar a la nena.
Abajo, su sopor iluminaba
de otro cuento la escena:
Un grillo se agitaba
afinando al concierto,
y tras el rosal, la ventana,
estaba abierta por cierto.
Adentro, un tènue haz de cristal
pretendìa dar vida a las sombras.
¡Màs ella era real,
sinuosa seda sus formas!
Eran los amantes
murmuràndose suaves palabras
como flores al viento,
y entrelazadas las manos
apretujaban ardientes los cuerpos.
¡Por fin habìa llegado
el tan anhelado momento!
Ella suspiraba
en entrecortados quejidos,
y el le acariciaba
con la ternura de un niño.
Su pelo era cascada
ruborizada en el beso,
su boca era manzàna
que destacaba en su cara,
¡cual un àngel de embelezo!
¡El le estrechaba
con ansia creciente
a un torrente de lava
entre el retorcido lecho!
¡Y ella agonizaba
clamando a la vida
en boca abierta
a otro beso!
Así, encontraron sus ecos
los amantes en el pecho.
¡Y se estremecieron los cuerpos
entre el rocío del alba
cuando los grillos callaban
amaneciendo en el tiempo!
...Afuera, en la ventana,
el rosal reflejaba
con cristales perlinos
a la nena blanca
que en el cielo dormía
soñando que jugaba
con besos-diamantes
donde atrás los años,
le prometieron...dos niños.
anthua62
Mexico D.R.
30-08-14
cobijàndose con estrellas
mientras cantaba un cometa
para arrullar a la nena.
Abajo, su sopor iluminaba
de otro cuento la escena:
Un grillo se agitaba
afinando al concierto,
y tras el rosal, la ventana,
estaba abierta por cierto.
Adentro, un tènue haz de cristal
pretendìa dar vida a las sombras.
¡Màs ella era real,
sinuosa seda sus formas!
Eran los amantes
murmuràndose suaves palabras
como flores al viento,
y entrelazadas las manos
apretujaban ardientes los cuerpos.
¡Por fin habìa llegado
el tan anhelado momento!
Ella suspiraba
en entrecortados quejidos,
y el le acariciaba
con la ternura de un niño.
Su pelo era cascada
ruborizada en el beso,
su boca era manzàna
que destacaba en su cara,
¡cual un àngel de embelezo!
¡El le estrechaba
con ansia creciente
a un torrente de lava
entre el retorcido lecho!
¡Y ella agonizaba
clamando a la vida
en boca abierta
a otro beso!
Así, encontraron sus ecos
los amantes en el pecho.
¡Y se estremecieron los cuerpos
entre el rocío del alba
cuando los grillos callaban
amaneciendo en el tiempo!
...Afuera, en la ventana,
el rosal reflejaba
con cristales perlinos
a la nena blanca
que en el cielo dormía
soñando que jugaba
con besos-diamantes
donde atrás los años,
le prometieron...dos niños.
anthua62
Mexico D.R.
30-08-14
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