viktor Huno
Le poéte
Me quedó un frío subyacente
bajo el techo de mis pies,
un corte diagonal en la abscisa
que divide el hedonismo
del placer corpóreo...
de la mortificación
espiritual.
Me quedó un sexo ciego
mirándome a los ojos
como un otoño logarítmico
que no cesa de girar
dentro de los hemisferios
lluvioso de mi memoria.
Me quedó el tacto
de sus dedos calientes
sobre la ranuras cóncavas
y mal logradas
del amor y mis deseos,
la causa...
la heterometría
de sus besos.
bajo el techo de mis pies,
un corte diagonal en la abscisa
que divide el hedonismo
del placer corpóreo...
de la mortificación
espiritual.
Me quedó un sexo ciego
mirándome a los ojos
como un otoño logarítmico
que no cesa de girar
dentro de los hemisferios
lluvioso de mi memoria.
Me quedó el tacto
de sus dedos calientes
sobre la ranuras cóncavas
y mal logradas
del amor y mis deseos,
la causa...
la heterometría
de sus besos.
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