Hay besos de chocolate,
son dulces, pura ambrosía.
También hay besos amargos
con sabor a despedida,
que suelen darse entre "adioses"
y dejan el alma herida.
Hay besos de enamorados
repletos de poesía
que destilan luz de luna
y que se otorgan sin prisa,
y besos que de dispensan
en una y otra mejilla.
También hay besos eternos
y besos de un solo día.
Y hay besos que se perciben
a través de una sonrisa
que nunca llegan a darse
y duran toda una vida.
son dulces, pura ambrosía.
También hay besos amargos
con sabor a despedida,
que suelen darse entre "adioses"
y dejan el alma herida.
Hay besos de enamorados
repletos de poesía
que destilan luz de luna
y que se otorgan sin prisa,
y besos que de dispensan
en una y otra mejilla.
También hay besos eternos
y besos de un solo día.
Y hay besos que se perciben
a través de una sonrisa
que nunca llegan a darse
y duran toda una vida.