Iohannes
Poeta recién llegado
Bienaventurados los que vieron,
Para darse cuenta de la realidad.
Bienaventurados los que oyeron
La voz de la verdad.
Bienaventurados los que caminaron
Para encontrarse con el hermano.
Bienaventurados los que comían en
Platos y vasos de barro, pues ellos se sentaran
A la mesa de su Señor.
Bienaventuradas las madres que
Dan a luz sin temor, pues ellas son el
Florecer de la vida.
Bienaventurados los que aman la naturaleza,
Pues ellos son ejemplo de buenos hijos.
Bienaventurados quienes guardan la fidelidad
Hasta el final.
Bienaventurados los que encuentran y
Aprecian el tesoro de la amistad pues
Nunca se hallarán en soledad.
Bienaventurados los que se reconocen en todo
Por el amor y en cómo se aman pues,
Serán llamados mis discípulos
Para darse cuenta de la realidad.
Bienaventurados los que oyeron
La voz de la verdad.
Bienaventurados los que caminaron
Para encontrarse con el hermano.
Bienaventurados los que comían en
Platos y vasos de barro, pues ellos se sentaran
A la mesa de su Señor.
Bienaventuradas las madres que
Dan a luz sin temor, pues ellas son el
Florecer de la vida.
Bienaventurados los que aman la naturaleza,
Pues ellos son ejemplo de buenos hijos.
Bienaventurados quienes guardan la fidelidad
Hasta el final.
Bienaventurados los que encuentran y
Aprecian el tesoro de la amistad pues
Nunca se hallarán en soledad.
Bienaventurados los que se reconocen en todo
Por el amor y en cómo se aman pues,
Serán llamados mis discípulos