Norma Ambrosio
Poeta recién llegado
Después de tanto tiempo,
Vuelves a tocar mi puerta.
Y al verte, no te presentas como una desconocida, sino como mi compañera de toda la vida.
Que bonito ha sido el tiempo que he vivido lejos de ti.
No te he extrañado, y no me has hecho falta.
Pero, te he buscado en vano y sin inspiración en cada desesperante y necesaria carta.
Me sorprendo, y tampoco tanto.
Se que volverías, llegarías otra vez, para calmar mi llanto.
Recuerdo mis noches, junto a ti,
Y olvido los días de luz que fueron la búsqueda.
No te pregunto nada, y tú no dices nada.
El silencio, es la verdadera respuesta.
No tienes huesos, pero te mueves dentro de mí.
No tienes cara, pero me miras como nadie sabe hacer.
No tienes ojos, y me observas.
No tienes corazón, pero me amas.
Después de tanto tiempo,
Vuelves a despertar en mí el sentimiento.
No se si llorar, no se si reír.
Pero maravilloso ha sido, soñar sin ti.
Eres la misma de siempre, pero con unos años mas,
Y como yo aun hambrienta de esperanzas.
Después de tanto tiempo,
Vuelvo a escuchar el sonido de mis pensamientos,
Vuelvo a tener fantasía, vuelvo a vivir.
Tu me enseñaste a darle un sentido al tiempo que pasa,
Con tus manías y tu aparente alegría.
Vistes de colores raros,
Y llevas un perfume nuevo.
Llegas y me tiende una mano,
Y me indica el camino que no veo.
Y todo de repente cambia imagen, todo de repente vuelve a existir.
Hasta que tenga aire, hare tu voluntad.
Después de tanto tiempo,
Bienvenida de nuevo, Soledad!
Vuelves a tocar mi puerta.
Y al verte, no te presentas como una desconocida, sino como mi compañera de toda la vida.
Que bonito ha sido el tiempo que he vivido lejos de ti.
No te he extrañado, y no me has hecho falta.
Pero, te he buscado en vano y sin inspiración en cada desesperante y necesaria carta.
Me sorprendo, y tampoco tanto.
Se que volverías, llegarías otra vez, para calmar mi llanto.
Recuerdo mis noches, junto a ti,
Y olvido los días de luz que fueron la búsqueda.
No te pregunto nada, y tú no dices nada.
El silencio, es la verdadera respuesta.
No tienes huesos, pero te mueves dentro de mí.
No tienes cara, pero me miras como nadie sabe hacer.
No tienes ojos, y me observas.
No tienes corazón, pero me amas.
Después de tanto tiempo,
Vuelves a despertar en mí el sentimiento.
No se si llorar, no se si reír.
Pero maravilloso ha sido, soñar sin ti.
Eres la misma de siempre, pero con unos años mas,
Y como yo aun hambrienta de esperanzas.
Después de tanto tiempo,
Vuelvo a escuchar el sonido de mis pensamientos,
Vuelvo a tener fantasía, vuelvo a vivir.
Tu me enseñaste a darle un sentido al tiempo que pasa,
Con tus manías y tu aparente alegría.
Vistes de colores raros,
Y llevas un perfume nuevo.
Llegas y me tiende una mano,
Y me indica el camino que no veo.
Y todo de repente cambia imagen, todo de repente vuelve a existir.
Hasta que tenga aire, hare tu voluntad.
Después de tanto tiempo,
Bienvenida de nuevo, Soledad!