jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
el libro de autoayuda para corazones rotos
que nadia leyó después de romper con felisberto
déjalos sufrir un tiempo y los tendrás locos por ti
aconsejaba no ser la primera en buscar la reconciliación
el libro de autoayuda para hombres abandonados
que felisberto leyó después de romper con nadia
no permitas que las hijas de puta se salgan con la suya
aseguraba que las mujeres vuelven sólo cuando no las llamas
nadia por supuesto no buscó reconciliarse con felisberto
y él desde luego nunca llamó a nadia
la depresión y el sentimiento de desamor empujaron a nadia
a tirarse por la ventana de su departamento en un octavo piso
un par de meses después de finalizar su relación con felisberto
ese mismo día, curiosamente, y casi a la misma hora
la fuerza para soportar vivir sin nadia se le acabó a felisberto
y no encontró mejor manera de resarcirse que meter la cabeza
en el horno de la estufa y abrirle al gas
nadia y felisberto volvieron a verse las caras después en el infierno
se abrazaron y besaron y se juraron amor eterno
fueron con un sacerdote pederasta excomulgado y se casaron
luego consiguieron un cuarto y se pusieron a vivir juntos
al principio todo fue de maravilla
cogían como puercos día y noche
podían mirarse embelesadamente a los ojos durante horas
se llamaban "pichoncito" y "mariposita" sin la menor decencia
nadia encontró trabajo en un kinder y felisberto como taxista
la idea de que uno pudiera ser tan feliz en el infierno
los mantuvo intrigados durante aquellos primeros meses
un año después todo sigue yendo bastante bien
no de la misma forma que al principio pero la cosa no pinta mal
cogen un poco menos que antes pero es normal
se miran un poco menos a los ojos que antes pero ya se sabe
que hacer lo mismo todos los días enfada un poco
felisberto por otra parte ha empezado a tomar más de la cuenta
y nadia parece haberse vuelto adicta a los chocolates
-en los últimos tiempos ha engordado 12 kilos-
los fines de semana planean a veces una salida a la playa o al cine
pero felisberto prefiere pasarlos viendo el futbol
y nadia mete la ropa en la lavadora y se arregla el pelo
o se va de compras al mercado y luego visita a su madre
ninguno de los dos mantiene ya aquella ingenua visión primeriza
respecto a lo feliz que uno puede llegar a ser en el infierno
desde que saben que el promedio de vida allí abajo
es de un millón de años y que el divorcio
está prohibido terminantemente