Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
Muy agradecido, José, por tu presencia en tiempo e imágenes compartidas.Precioso poema acorde a la imagen. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día
Un abrazo desde estas cumbres.
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Muy agradecido, José, por tu presencia en tiempo e imágenes compartidas.Precioso poema acorde a la imagen. Un abrazo con la pluma del alma. Buen día
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Me quitaron los trenes y las vías,
las vidrieras azules y el andén.
Me quedaron tan solo los relojes
de la imprecisa hora que se fue.
Fue el horizonte gris, supo a despojos,
a solares en venta y a derribos,
a una amnesia profunda y solitaria,
a los cuartos sin horas ni destinos.
Reconocí el vacío de la espera,
los pies desnudos de mi traje negro,
las cruces manecillas que nos traen
al límite formal de los destiempos.
Después pensé que el tiempo es recorrido
de ida y vuelta, descanso y marcha atrás;
rompí el reloj que me tenía en sombras,
regresé al laberinto del azar.
Asomado a la puerta de salida,
al precipicio de un lugar cualquiera,
qué mejor que volver a los andenes
para mirar de frente las traviesas.
Al fin y al cabo somos estaciones,
y los relojes cruces del olvido,
los trenes lo que no salió en la foto,
el viaje solo parte del camino.
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Me quitaron los trenes y las vías,
las vidrieras azules y el andén.
Me quedaron tan solo los relojes
de la imprecisa hora que se fue.
Fue el horizonte gris, supo a despojos,
a solares en venta y a derribos,
a una amnesia profunda y solitaria,
a los cuartos sin horas ni destinos.
Reconocí el vacío de la espera,
los pies desnudos de mi traje negro,
las cruces manecillas que nos traen
al límite formal de los destiempos.
Después pensé que el tiempo es recorrido
de ida y vuelta, descanso y marcha atrás;
rompí el reloj que me tenía en sombras,
regresé al laberinto del azar.
Asomado a la puerta de salida,
al precipicio de un lugar cualquiera,
qué mejor que volver a los andenes
para mirar de frente las traviesas.
Al fin y al cabo somos estaciones,
y los relojes cruces del olvido,
los trenes lo que no salió en la foto,
el viaje solo parte del camino.
El tiempo se va cobrando los boletos, pero resistimos y hacemos de las esperas un nuevo viaje... hasta podemos colorear las imágenes.Alonzo, que tristeza ver como el tiempo nos va quitando todo de a poco y más triste aun que no existan los trenes y solo quede ese horizonte gris del despojo, mi verso favorito..." el límite formal de los destiempos" ... he disfrutado de pasar por tus letras, mis saluditos desde mi lejana Patagonia Austral. Ecos.
La última vez que cogí un tren fue para ir a Madrid a una reunión de Mundopoesía... pasaron ya algunos años. Pero los que más recuerdo eran aquellos trenes de madera de vía estrecha en los que, en mi juventud, podías crear lazos con cualquiera.Hay que triste ver como el tiempo nos roba todo de a poco, nada más triste que se hayan perdido los románticos trenes y te hayan dejado un horizonte gris, se puede sentir esa sensación, el vacio de la espera, mi verso favorito... "A los cuartos sin tiempo sin destinos"...he disfrutado al detenerme en tus sentidas letras, mis saluditos, Ecos.
De este sí que me acordaba; cuántas estaciones y cuántos tiempos... y seguimos intentando ser los mismos, disfrutar con poco e inventarnos el resto."Al fin y al cabo somos estaciones,
y los relojes cruces del olvido,
los trenes lo que no salió en la foto,
el viaje solo parte del camino."
Qué buen poema, Alonso, me emocioné cuando lo leí la primera vez
y vuelvo a emocionarme.
Acabo de hacer una foto en mi pensamiento;
una estación a nuestro gusto, una brisa mediterránea, un buen café
y ver llegar al bueno de Mauro con tres copitas de carajillo
para brindar por la vida, nuestra vida, no tenemos otra...
Un abrazo grande, amigo entero.
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