Sr. Sapo
Poeta asiduo al portal
Con un bip que sonaba a grillo mecánizado me pidió amistad una foto tuya. Estuve tentado a decirle que no, no la conocía, pero no pude hacerlo. La foto sonreia como tú antes siempre hacías, sonreía a una cámara y de rebote, como una mancha de vino, sonreía a mis ojos. Tras unos saludos tan efusivos como las letras Times New Roman permiten, me regalaste una clave numérica de nueve digitos, como de caja fuerte. Cuando te pregunté que abría,una cara amarilla me sacó la lengua sin reparo y leí una risa silenciosa. Que si es tu número dices. Que si tengo WhatsApp supones. Que abre todo tu tiempo y el cofre de tus palabras. Se me hace raro hablarte y no oir tu voz, no mirarte a los ojos ni a los labios, no escuadriñar furtivo tu culo cuando me das la espalda. Algun día por webcam, por skype me propones. No. Rotundamente no. No podría soportar enamorarme de la pantalla de mi ordenador. No sería capaz de entender el progreso del hombre teniéndote tan cerca, teniéndote tan lejos.