Cris Cam
Poeta adicto al portal
Biyuteri
Yo no quería una esclava nacida de mi sangre.
No quería marca de propiedad.
Ni anillos en la nariz del toro bravo.
Yo te quería libre.
Sólo adherida al centro del universo.
Ni me importaba las letras finales de tu nombre.
Cuando nadabas de lunas,
contando cuantos deditos tendrías.
Quería una soberana.
Donde el mendigo reposaría en las alfombras.
Pero he aquí.
Que los imperios seducen.
Las ansias de pertenencia.
No quise perforar tus lóbulos.
No quise que nadie te apropiara.
Ni yo.
Y un día te vi de aritos.
Señal inequívoca de la sumisión.
Te vi de zapatillas de marca registrada.
(Yo que te quise enseñar el desapego,
la rebeldía de los proletarios)
No serás la reina que soñé.
Pero aún espero que me muestres tu alfombra.
Yo no quería una esclava nacida de mi sangre.
No quería marca de propiedad.
Ni anillos en la nariz del toro bravo.
Yo te quería libre.
Sólo adherida al centro del universo.
Ni me importaba las letras finales de tu nombre.
Cuando nadabas de lunas,
contando cuantos deditos tendrías.
Quería una soberana.
Donde el mendigo reposaría en las alfombras.
Pero he aquí.
Que los imperios seducen.
Las ansias de pertenencia.
No quise perforar tus lóbulos.
No quise que nadie te apropiara.
Ni yo.
Y un día te vi de aritos.
Señal inequívoca de la sumisión.
Te vi de zapatillas de marca registrada.
(Yo que te quise enseñar el desapego,
la rebeldía de los proletarios)
No serás la reina que soñé.
Pero aún espero que me muestres tu alfombra.