Blanca pluma cantora de paz,
nuestras vivas miradas del viento serán,
así mi sangre miedo no tendrá,
así la muerte ya no vendrá.
Alza la cruz de nuestro respiro,
navega conmigo en inmenso navío,
que nos ha traído al sinsentido,
son tus labios el tesoro prometido.
Si de pan es tu carne, yo tomaré tu sangre,
si el latido enseña entre vida la muerte,
cumple lo prometido: mátame con tu aire,
entre rezos y gritos ya no queda más que amarte.
Cuando entre ventisca ya no quede mi mirada,
y en mi latido ya no quepa casi nada,
de mi tenaz soñar volarás,
bailaras en recuerdos una vez más.
Blanca pluma cantora de paz.
nuestras vivas miradas del viento serán,
así mi sangre miedo no tendrá,
así la muerte ya no vendrá.
Alza la cruz de nuestro respiro,
navega conmigo en inmenso navío,
que nos ha traído al sinsentido,
son tus labios el tesoro prometido.
Si de pan es tu carne, yo tomaré tu sangre,
si el latido enseña entre vida la muerte,
cumple lo prometido: mátame con tu aire,
entre rezos y gritos ya no queda más que amarte.
Cuando entre ventisca ya no quede mi mirada,
y en mi latido ya no quepa casi nada,
de mi tenaz soñar volarás,
bailaras en recuerdos una vez más.
Blanca pluma cantora de paz.