Iván Terranova Cruz
El Gitano.
.
¡ Oh dulce y divina poesía !
Relámpago de fe
Toda tu cosmología tiene tan solo un único camino
En esta noche que habla
Arrullarse en la punta de mis versos
Blanco rumor
Hoy que te expandes como una diosa sideral
Y te haces sangre
En cada palabra que cae a mis manos y a mi frente
Y esta sed / La de mi alma
La que ha bebido por primera vez
El candor más puro de tus ojos blancos como lunas
¡ Oh dulce y divina poesía !
Hoy que el universo se hace dulce
Entre mis vértebras y me recorre a pie
y me convierte en un celeste peregrino
El que al fin de tanto buscarte encontró en ti
Su verdadero y único destino
Para volar por siempre bajo la luz insigne
de tus mágicos latidos
¡ Oh, dulce y divina poesía !
¡ Hoy que que mi alma y mi vida
se alimentan de tu más profunda
cosmología !
(x)
EXORDIO:Relámpago de fe
Toda tu cosmología tiene tan solo un único camino
En esta noche que habla
Arrullarse en la punta de mis versos
Blanco rumor
Hoy que te expandes como una diosa sideral
Y te haces sangre
En cada palabra que cae a mis manos y a mi frente
Y esta sed / La de mi alma
La que ha bebido por primera vez
El candor más puro de tus ojos blancos como lunas
¡ Oh dulce y divina poesía !
Hoy que el universo se hace dulce
Entre mis vértebras y me recorre a pie
y me convierte en un celeste peregrino
El que al fin de tanto buscarte encontró en ti
Su verdadero y único destino
Para volar por siempre bajo la luz insigne
de tus mágicos latidos
¡ Hoy que que mi vida y alma
se alimentan de tu más profunda
cosmología !
se alimentan de tu más profunda
cosmología !
¡ Oh, dulce y divina poesía !
¡ Hoy que que mi alma y mi vida
se alimentan de tu más profunda
cosmología !
(x)
Para quienes, gustamos de la poesía
en verdad nos pareciera, que cada
vez que editamos un poema, se nos
abrieran los cielos. Y por ello, cada
con cada uno de nuestros poemas
sentimos que realmente volamos
y, respiramos por dimensiones de
infinita y deslumbrante luminosi-
dad espiritual.
en verdad nos pareciera, que cada
vez que editamos un poema, se nos
abrieran los cielos. Y por ello, cada
con cada uno de nuestros poemas
sentimos que realmente volamos
y, respiramos por dimensiones de
infinita y deslumbrante luminosi-
dad espiritual.
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