Évano
Libre, sin dioses.
Blande la noche el sueño de los párpados pétreos;
lo mastica y demuele, derruye piedra a piedra
la fortaleza, erguida en días solitarios,
que evitaba la entrada de los hombres de un rumbo:
los que lucen en puño de espada la moneda
que va arrasando toda humanidad posible.
Rescata el hipocampo la bendita niñez,
la emerge del abismo del infinito vencido,
y la escuda con ánima de afrentar el mañana
y la alfombra de cielos que iluminan al alba.
Ni Satán ni su infierno lograrán conquistar
a la atalaya inmensa de la verdad del pueblo,
hasta ahora un desierto sin caminos concretos.
Solo estrellas y sueños son letras que descifran
y derrumban y vencen la meta de cada uno.
Las banderas de putos avernos izan avaros,
machos alfa que ignoran que serán devorados
con su puta camada de perros insaciables.
Algún día sus hijos serán descuartizados
por el pueblo reunido y en lobo transformado.
Blande la noche el sueño de un pueblo que despierta
con la fuerza de cielos salvajes y asesinos;
los demonios serán nuestra comida diaria.
Quizá esté, quizá no, pero así será el alba.
lo mastica y demuele, derruye piedra a piedra
la fortaleza, erguida en días solitarios,
que evitaba la entrada de los hombres de un rumbo:
los que lucen en puño de espada la moneda
que va arrasando toda humanidad posible.
Rescata el hipocampo la bendita niñez,
la emerge del abismo del infinito vencido,
y la escuda con ánima de afrentar el mañana
y la alfombra de cielos que iluminan al alba.
Ni Satán ni su infierno lograrán conquistar
a la atalaya inmensa de la verdad del pueblo,
hasta ahora un desierto sin caminos concretos.
Solo estrellas y sueños son letras que descifran
y derrumban y vencen la meta de cada uno.
Las banderas de putos avernos izan avaros,
machos alfa que ignoran que serán devorados
con su puta camada de perros insaciables.
Algún día sus hijos serán descuartizados
por el pueblo reunido y en lobo transformado.
Blande la noche el sueño de un pueblo que despierta
con la fuerza de cielos salvajes y asesinos;
los demonios serán nuestra comida diaria.
Quizá esté, quizá no, pero así será el alba.
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