OMAR INOFUENTE BELLIDO
Poeta fiel al portal
Boleto de un ensueño
(Abancay-Perú)
Me encuentro en el azul navegable del mundo,
y estar ahí es fantástico,
su gente, ese clima friesito por las madrugadas,
los caballitos de totora,
sus islas flotantes,
y demás cosas, es un sueño.
Como también es estar sola,
si, como un naufrago,
mañana,
mañana es siempre la rutina que no quiero,
porque estaré pendiente de la soledad,
o viceversa.
y estar ahí es fantástico,
su gente, ese clima friesito por las madrugadas,
los caballitos de totora,
sus islas flotantes,
y demás cosas, es un sueño.
Como también es estar sola,
si, como un naufrago,
mañana,
mañana es siempre la rutina que no quiero,
porque estaré pendiente de la soledad,
o viceversa.
Fechas en el calendario,
abren el mausoleo de la lejanía,
desplegando mas mi piel,
mis paredes son expresión de melancolía
y el camino ya no tiene tanto sentido,
porque son mis huellas
las que por siempre están ahí esperando
mis calzados viejos.
II
abren el mausoleo de la lejanía,
desplegando mas mi piel,
mis paredes son expresión de melancolía
y el camino ya no tiene tanto sentido,
porque son mis huellas
las que por siempre están ahí esperando
mis calzados viejos.
II
Una carta recita mis labios
y los latidos rígidos de mi alma despiertan,
había una receta de amor
en la rendija inferior de la puerta,
desde ayer,
con ingredientes para vivir la vida.
Se hizo de noche,
la ilusión se construye a pedacitos
y a través del cristal de la fantasía,
puedo ver la ciudad de mis sueños,
donde me aguarda los brazos de la ternura,
y aquella puesta de sol inolvidable
que me mecía desde la infancia.
y los latidos rígidos de mi alma despiertan,
había una receta de amor
en la rendija inferior de la puerta,
desde ayer,
con ingredientes para vivir la vida.
Se hizo de noche,
la ilusión se construye a pedacitos
y a través del cristal de la fantasía,
puedo ver la ciudad de mis sueños,
donde me aguarda los brazos de la ternura,
y aquella puesta de sol inolvidable
que me mecía desde la infancia.
III
Un boleto de autobús
me pone contenta como una niña,
me hace ver las rosas del jardín
que sembró las manos de mi inocencia
con el calor de mi familia,
los caballitos de totora me acompañan en el viaje,
los cierres de mis maletas
apenas pueden contener tanta alegría,
la carta se llena de flores
y en mi pecho también desborda tanta alegría.
Un boleto de autobús
me pone contenta como una niña,
me hace ver las rosas del jardín
que sembró las manos de mi inocencia
con el calor de mi familia,
los caballitos de totora me acompañan en el viaje,
los cierres de mis maletas
apenas pueden contener tanta alegría,
la carta se llena de flores
y en mi pecho también desborda tanta alegría.
Dedicado para: Hally Maldonado
Quien por los vientos huracanados dio a parar en la ciudad más paradisiaca del mundo, que es Puno, aunque siendo la ciudad más paradisiaca del mundo ella pertenece a otros sueños.
(Abancay-Perú)
Abancay, ciudad peruana capital de la provincia homónima y del departamento de Apurímac; está situada en el centro-sur de Perú, a orillas del encajado río Mariño, afluente del Pachachaca, a 2.378 m de altitud. Se halla asentada en el piso qheswa o templado (18 ºC de promedio anual), con lluvias entre primavera y verano con 618 mm. La vegetación es de sauces, jacarandá, unca (todas leñosas explotadas), retama, agave y cactáceas (como el nopal o chumbera, donde vive la cochinilla, que se utiliza para colorantes). Su población rural está estabilizada pues ha emigrado a distintas zonas del país (Lima, Costa, Selva y Cuzco), aunque la ciudad cuadruplicó sus efectivos entre 1940 y 1981. Vive de los servicios y la agricultura: cañamiel (alcohol, melaza), hoy en declive, y de los frutales (paltas, chirimoyas, naranjos, limones, tunas o higos chumbos); pero, sobre todo se cultiva: el maíz, trigo, cebada, hortalizas, alfalfa, anís y papa (patata). Posee vacuno de calidad, auquénidos, ovino y equino. Población (1993), 48.527 habitantes.