Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Cuando mi morena se mueve, el ritmo se despierta,
bailan los tambores, la tierra vibra, resuena,
su cuerpo es un río, suave y sin fronteras,
y yo, perdido en su danza, me pierdo en su marea.
Sus caderas hablan, cuentan historias antiguas,
de sol y de mar, de luchas y alegrías,
cada giro, cada paso, es un canto a la vida,
y en su sonrisa, encuentro mi propia melodía.
El sudor en su piel brilla como estrellas,
y en sus ojos de fuego, el universo se refleja,
mi corazón late al compás de su ritmo,
y en cada movimiento, descubro un nuevo abismo.
Bomba y Plena, ritmo de mi sangre,
cuando mi morena baila, el mundo se expande,
sus pies tocan el suelo y la tierra se enciende,
y yo, atrapado en su hechizo, siento que todo entiende.
Sus manos al aire, como aves en vuelo,
dibujan en el viento sus sueños, su anhelo,
y yo, que la miro, me pierdo en su magia,
en cada vuelta, en cada giro, ella es mi galaxia.
Bomba y Plena, la esencia de mi tierra,
cuando mi morena se mueve, todo en mí se cierra,
mi alma se eleva, mi espíritu canta,
y en su danza infinita, mi corazón se desata.
Es el ritmo de la vida, el pulso de mi gente,
cuando mi morena baila, el amor se siente,
y yo, en su danza, encuentro mi destino,
en el vaivén de sus caderas, hallo mi camino.
Bomba y Plena, el alma de mi ser,
cuando mi morena se mueve, no hay nada que perder,
es la fuerza de la tierra, la pasión en el aire,
y yo, junto a ella, me dejo llevar, me dejo caer.
bailan los tambores, la tierra vibra, resuena,
su cuerpo es un río, suave y sin fronteras,
y yo, perdido en su danza, me pierdo en su marea.
Sus caderas hablan, cuentan historias antiguas,
de sol y de mar, de luchas y alegrías,
cada giro, cada paso, es un canto a la vida,
y en su sonrisa, encuentro mi propia melodía.
El sudor en su piel brilla como estrellas,
y en sus ojos de fuego, el universo se refleja,
mi corazón late al compás de su ritmo,
y en cada movimiento, descubro un nuevo abismo.
Bomba y Plena, ritmo de mi sangre,
cuando mi morena baila, el mundo se expande,
sus pies tocan el suelo y la tierra se enciende,
y yo, atrapado en su hechizo, siento que todo entiende.
Sus manos al aire, como aves en vuelo,
dibujan en el viento sus sueños, su anhelo,
y yo, que la miro, me pierdo en su magia,
en cada vuelta, en cada giro, ella es mi galaxia.
Bomba y Plena, la esencia de mi tierra,
cuando mi morena se mueve, todo en mí se cierra,
mi alma se eleva, mi espíritu canta,
y en su danza infinita, mi corazón se desata.
Es el ritmo de la vida, el pulso de mi gente,
cuando mi morena baila, el amor se siente,
y yo, en su danza, encuentro mi destino,
en el vaivén de sus caderas, hallo mi camino.
Bomba y Plena, el alma de mi ser,
cuando mi morena se mueve, no hay nada que perder,
es la fuerza de la tierra, la pasión en el aire,
y yo, junto a ella, me dejo llevar, me dejo caer.