andresdelaespriella
Poeta recién llegado
La noche en esta ciudad
se pinta
con los colores fluorescentes
de una lámpara
que se evapora,
Y se funden,
no con el viento,
mas con el horizonte
en todos los sentidos:
ver, tocar, escuchar.
Y esta ansiedad
que no logra atraparme jamás:
la luz se traga la oscuridad
en mi mente.
El fuego enciende
mis dedos
son de porcelana
siempre,
bajo el Bonsai de las flores de tungsteno.
Y asciendo
encuentro estabilidad
tan solo es ver el centro
mantenerse atento.
Estoy en cualquier parte
mi mente es un imán
circundado por ideas
y cuando escribo
atraigo, sin pensar, el texto.
¡Si!
ese texto perfecto
que se desprende
directamente
del cuerpo de Dios
Todo lo que percibo
son palabras
y aqui las tengo
todas a disposición;
me siento eterno
o no siento,
me disuelvo en la penumbra
junto a este sol
de rayo y vidrio.
Se me esconde
la diosa circular de la noche
la que alumbra
solo cuando entera, se desnuda.
se pinta
con los colores fluorescentes
de una lámpara
que se evapora,
Y se funden,
no con el viento,
mas con el horizonte
en todos los sentidos:
ver, tocar, escuchar.
Y esta ansiedad
que no logra atraparme jamás:
la luz se traga la oscuridad
en mi mente.
El fuego enciende
mis dedos
son de porcelana
siempre,
bajo el Bonsai de las flores de tungsteno.
Y asciendo
encuentro estabilidad
tan solo es ver el centro
mantenerse atento.
Estoy en cualquier parte
mi mente es un imán
circundado por ideas
y cuando escribo
atraigo, sin pensar, el texto.
¡Si!
ese texto perfecto
que se desprende
directamente
del cuerpo de Dios
Todo lo que percibo
son palabras
y aqui las tengo
todas a disposición;
me siento eterno
o no siento,
me disuelvo en la penumbra
junto a este sol
de rayo y vidrio.
Se me esconde
la diosa circular de la noche
la que alumbra
solo cuando entera, se desnuda.