tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Justo aquella noche, escuchó a sus malos recuerdos, juró por un momento, no volver hablar de ellos. El paso del tiempo seria un fiel testimonio para el olvido. Odiaba pronunciar frases echas, pero cualquier pensamiento seria vano para pasar a otro plano. Por lo pronto, hoy tenía una cita con Karla Zinder, la abogada del estudio que llevaba el caso de Manuel, su hermano. Esto abría una nueva esperanza, tibia, pero esperanza al fin. La chica tenía otro nivel, buen ingreso económico, se movía en otro círculo. Pero todos estos obstáculos la convertían en un bello desafío.
Aunque el fantasma del ridículo, causado hipotéticamente, por alguna metida de pata de su parte, lo preocupaba un poco.
También es importante pensar que no falló su teoría, de que a ese tipo de minas, pocos se les animan, por temor a rebotar como contra un frontón de acero.
El se tiró a la pileta y se jugó la única carta de valor que tenia. Apostó a su simpatía, carisma y a su reconocida cultura general, que en ocasiones supo dejarlo bien parado.
El asunto es que a fin de cuentas, la piba aceptó, esto es así, hay que llamar a las cosas por su nombre, después de todo, abogada o no, no dejaba de ser una piba, una linda piba.
Un atuendo sutil para la ocasión, buen perfume.
Pensó en flores, dudó.
Pero no, no podía darse el lujo de dudar, había que estar seguro, no mostrar debilidad.
Las Fresias son muy vulgares, las rosas son muy comunes, las orquídeas son muy rimbombantes.
De pronto se dejó llevar por su instinto rebuscado y exótico.
Se decidió por un bonsái. Recordó que Karla era una ferviente admiradora de la milenaria cultura china y esto le caería bien.
Muy bien, está todo listo.
Las condiciones están dadas,
Se tiene fe, pero está un poco nervioso.
Vamos flaco vos podes, con esa impronta, no podes fallar.
Eso si, mañana quiero los detalles. Jajaja.
Aunque el fantasma del ridículo, causado hipotéticamente, por alguna metida de pata de su parte, lo preocupaba un poco.
También es importante pensar que no falló su teoría, de que a ese tipo de minas, pocos se les animan, por temor a rebotar como contra un frontón de acero.
El se tiró a la pileta y se jugó la única carta de valor que tenia. Apostó a su simpatía, carisma y a su reconocida cultura general, que en ocasiones supo dejarlo bien parado.
El asunto es que a fin de cuentas, la piba aceptó, esto es así, hay que llamar a las cosas por su nombre, después de todo, abogada o no, no dejaba de ser una piba, una linda piba.
Un atuendo sutil para la ocasión, buen perfume.
Pensó en flores, dudó.
Pero no, no podía darse el lujo de dudar, había que estar seguro, no mostrar debilidad.
Las Fresias son muy vulgares, las rosas son muy comunes, las orquídeas son muy rimbombantes.
De pronto se dejó llevar por su instinto rebuscado y exótico.
Se decidió por un bonsái. Recordó que Karla era una ferviente admiradora de la milenaria cultura china y esto le caería bien.
Muy bien, está todo listo.
Las condiciones están dadas,
Se tiene fe, pero está un poco nervioso.
Vamos flaco vos podes, con esa impronta, no podes fallar.
Eso si, mañana quiero los detalles. Jajaja.