Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Bonsái
La otra noche desperté ajetreado, habia visto en mi sueño un Bonsái
Pero éste ya no era él, había algo en su arborescencia que lo magnificaba
estaba rodeado de elipses radiantes, desprendía sondas sempervirentes
Él estaba en mi sueño y sobre sus laderas se agitaba el capote carmesí
una corona feérica rutilaba su coronilla
gravitaba con leves bamboleos, y sobre el mullido césped se tumbaba
y te miraba, te miraba, hasta adormilarse bajo tus ramas ensortijadas
Pero éste ya no era él, gozaba sin duda de una maceta bien regada
el mío estaba famélico, nada había vuelto a ser igual después de su tercera reencarnación
había sobrevivido a los olvidos de los amos, había aprendido de la inmortalidad
Ahora se pasea aristocrático por los escollos del comedor
con la simpleza de él que conoce la Iluminación
pero sabe, que jamás la volverá a poseer.
La otra noche desperté ajetreado, habia visto en mi sueño un Bonsái
Pero éste ya no era él, había algo en su arborescencia que lo magnificaba
estaba rodeado de elipses radiantes, desprendía sondas sempervirentes
Él estaba en mi sueño y sobre sus laderas se agitaba el capote carmesí
una corona feérica rutilaba su coronilla
gravitaba con leves bamboleos, y sobre el mullido césped se tumbaba
y te miraba, te miraba, hasta adormilarse bajo tus ramas ensortijadas
Pero éste ya no era él, gozaba sin duda de una maceta bien regada
el mío estaba famélico, nada había vuelto a ser igual después de su tercera reencarnación
había sobrevivido a los olvidos de los amos, había aprendido de la inmortalidad
Ahora se pasea aristocrático por los escollos del comedor
con la simpleza de él que conoce la Iluminación
pero sabe, que jamás la volverá a poseer.