Lekiam
Poeta recién llegado
Así sin cálculo previo, te enamoras,
una campana rota,
un cielo en el cual retumba una imagen rota
rota, dibujada con el carbón de las chimeneas, rota, una sola imagen, rota.
Adiós.
Entre mis libros de alguna manera se encuentra ella, se encontraba ella, la encontraré.
Recuerdo que ella guardo un folio en el cual escribí alguna ecuación de la relatividad,
pensé que sería , como ella diría, lindo y bello hacerle figuras de origami.
Había oído hablar de Borges,
y fuiste tu quién me hablo de Borges y yo lo quise conocer,
El Aleph, Ficciones y sus poesías, entre mis manos sus palabras y tu voz en mi interior.
Pero ¿Sabés? Tú me habías hablado del poema Alguien
y ahora sospecho que Borges jamás existió,
que solo fue alguien,
sin más, rodeado de partículas de olvido
haciendo gestos de teatrales a la par que se cierra el telón.
solo fue alguien,que cambio la vida de muchos
y vos sois alguien que cambio mi vida
y espero haber perturbado yo la tuya.
Recuerdo como el mate bajo por mi garganta, aquella noche
tú que llevas el acento argentino por dentro
quise ser la plata de tu sangre y el cobre de tus cabellos
pero, mirame, mi piel no es de hierro
vimos ver salir el sol allá arriba.
Apreció el fluir de la vida, si la vida fuese solo un único instante,
no habría recuerdos
si todo fuese eterno y para siempre todo sería mentiras y sustancias podridas.
Escribiré, en algún lugar, los amores jóvenes envejecen pronto.
una campana rota,
un cielo en el cual retumba una imagen rota
rota, dibujada con el carbón de las chimeneas, rota, una sola imagen, rota.
Adiós.
Entre mis libros de alguna manera se encuentra ella, se encontraba ella, la encontraré.
Recuerdo que ella guardo un folio en el cual escribí alguna ecuación de la relatividad,
pensé que sería , como ella diría, lindo y bello hacerle figuras de origami.
Había oído hablar de Borges,
y fuiste tu quién me hablo de Borges y yo lo quise conocer,
El Aleph, Ficciones y sus poesías, entre mis manos sus palabras y tu voz en mi interior.
Pero ¿Sabés? Tú me habías hablado del poema Alguien
y ahora sospecho que Borges jamás existió,
que solo fue alguien,
sin más, rodeado de partículas de olvido
haciendo gestos de teatrales a la par que se cierra el telón.
solo fue alguien,que cambio la vida de muchos
y vos sois alguien que cambio mi vida
y espero haber perturbado yo la tuya.
Recuerdo como el mate bajo por mi garganta, aquella noche
tú que llevas el acento argentino por dentro
quise ser la plata de tu sangre y el cobre de tus cabellos
pero, mirame, mi piel no es de hierro
vimos ver salir el sol allá arriba.
Apreció el fluir de la vida, si la vida fuese solo un único instante,
no habría recuerdos
si todo fuese eterno y para siempre todo sería mentiras y sustancias podridas.
Escribiré, en algún lugar, los amores jóvenes envejecen pronto.