A pesar de las tardes,
me duele ver cuando parten los trenes,
ocasionalmente hablo de política,
me molestan estos zapatos nuevos
y no recuerdo haber pasado alguna vez
por esta plaza, llena de enamorados recientes,
con promesas tan antiguas, tan inciertas
y tan nuestras.
Si muero, te dejo todos mis poemas,
sí, mis poemas,
ningún banco pagaría por ellos,
nadie daría algo a cambio de todos juntos,
pero es mi posesión única,
mis pequeñas letras
que saqué a pasear
con la esperanza
de que unos cuantos ojos
se posaran y descubrieran
unos versos que valgan la pena.
Algo le pasa a mis ojos,
no son lágrimas,
es esta brisa tan seca del verano
que casualmente aparece
cuando trato de escribir
pensando en ti
con la esperanza de olvidarte,
de olvidarme,
de olvidarnos…
me duele ver cuando parten los trenes,
ocasionalmente hablo de política,
me molestan estos zapatos nuevos
y no recuerdo haber pasado alguna vez
por esta plaza, llena de enamorados recientes,
con promesas tan antiguas, tan inciertas
y tan nuestras.
Si muero, te dejo todos mis poemas,
sí, mis poemas,
ningún banco pagaría por ellos,
nadie daría algo a cambio de todos juntos,
pero es mi posesión única,
mis pequeñas letras
que saqué a pasear
con la esperanza
de que unos cuantos ojos
se posaran y descubrieran
unos versos que valgan la pena.
Algo le pasa a mis ojos,
no son lágrimas,
es esta brisa tan seca del verano
que casualmente aparece
cuando trato de escribir
pensando en ti
con la esperanza de olvidarte,
de olvidarme,
de olvidarnos…
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